Cart
No products in the cart.
No products in the cart.
La expresión artística es una forma de ver la realidad, y por lo tanto, es única e infinita. Aquí recojo mi arte. Bienvenidos a mi forma de ver la realidad.
Eugènia Carrasco © 2026. Tots els drets reservats. Política de privadesa.
Hoy he ido a la piscina, voy a menudo. Nado una media hora, después hago estiramientos en la piscina pequeña y caliente y después hago un poco de sauna. Hoy los niños y niñas no van a la escuela porque es fiesta, y los de la piscina aprovechan para hacer más ejercicios con ellos. Normalmente, voy a nadar hacia las dos del mediodía y estoy prácticamente sola porque es la hora que todo el mundo come. Y hoy que es fiesta sigo con mi horario, pero no estoy muy sola. De las ocho calles que tiene normalmente la piscina hoy solo nos dejan dos por los nadadores, todo el otro espacio está ocupado por muchas niñas que hacen ballet acuático. Hay dos grupos que entrenan al mismo tiempo. Ponen la música muy alta, para oírla debajo del agua supongo, y además las monitoras pican con un palo metálico a la silla donde se sientan, metálica también, para darles el ritmo a las niñas. Total nado en medio de mucho ruido. Después me voy a hacer estiramientos y sauna. En el sauna me estiro de forma que puedo ver la piscina y me distraigo un poco. Ahora las niñas se van y aparecen muchos niños. Se ponen a nadar como locos. Son muchos, tantos como las niñas de antes, pero organizan mucho más alboroto. Y no sé por qué, pero sigue habiendo música y casi tan alta como antes. Ahora veo que preparan unas porterías hechas con conos y pienso que jugarán a waterpolo. Está claro, pienso, las chicas hacían unos juegos donde cooperaban, e intentaban ser estéticas —y de hecho lo conseguían— y, en cambio, los chicos nadan en desorden y hacen un juego competitivo. Como en el mundo.
Cuando ya me he quedado tranquila con mis pensamientos sobre el mundo, veo que todos los niños salen del agua y se reúnen alrededor del monitor. Veo que llega una niña, de unos doce o trece años como todos ellos. ¿Una niña? Pienso: ¿qué hace aquí? Ahora llegan más, 2, 3, 4… hasta siete niñas aparecen. Ahora hacen dos equipos, y se echan al agua. El juego empieza, el monitor tira la pelota en medio y los dos equipos compiten para coger la pelota, las niñas se quedan detrás. Defienden, pienso. Y sí, defienden, pero no se mueven mucho, el monitor se les acerca y se los dice:
—¡Va! ¡Moveos!
Pienso, como en el mundo, las chicas probamos hacer de todo, pero todavía lo hacemos con timidez.

Dibujo digital titulado “La psicina”. Comprar en la tienda

El meu nom és Eugènia Carrasco. He estudiat Químiques a la Universitat de Barcelona i he donat classes de Física, Química i Mates durant més de vint anys. Després vaig crear la revista “dDONA”, dirigida a dones de més de 50 anys, i la vaig dirigir durant set anys. Ara em dedico a dibuixar i escriure.